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Dolor de Talón: ¿Fascitis Plantar o Espolón Calcáneo? Diagnóstico y Tratamientos

Publicado el 21/5/2026

Dolor de talón: ¿fascitis plantar o espolón calcáneo?

El dolor de talón es uno de los motivos de consulta más frecuentes en medicina musculoesquelética. Dos diagnósticos aparecen a menudo: la fascitis plantar y el espolón calcáneo (o espolón de Lenoir). Estas dos patologías suelen confundirse, siendo distintas y requiriendo enfoques terapéuticos diferentes.

Fascitis plantar: la causa más frecuente

La fascitis plantar es una inflamación o degeneración de la fascia plantar, esa banda de tejido fibroso que se extiende desde el talón hasta los dedos. Se caracteriza por:

  • Dolor bajo el talón, especialmente al primer paso por la mañana («dolor del primer paso»)
  • Dolor que se atenúa tras unos minutos de caminata
  • Sensibilidad a la palpación del borde interno del talón
  • Engrosamiento de la fascia > 4 mm visible en ecografía

Espolón calcáneo: una excrecencia ósea

El espolón calcáneo es una excrecencia ósea (osteofito) que se forma en el calcáneo, en la inserción de la fascia plantar. Contrariamente a una idea errónea, no es la causa directa del dolor:

  • El 30 % de las personas sin dolor de talón tienen un espolón calcáneo visible en radiografía
  • El espolón es consecuencia de la tracción crónica de la fascia plantar sobre el hueso
  • El dolor proviene de la inflamación de la fascia, no del espolón en sí

Cómo diferenciarlos?

El diagnóstico se basa en la exploración clínica y las imágenes:

  • Radiografía: visualiza el espolón calcáneo (excrecencia ósea) pero no muestra la fascia plantar
  • Ecografía musculoesquelética: visualiza directamente la fascia plantar, mide su grosor, detecta colecciones líquidas o desgarros, y evalúa la presencia de neovascularización — todo esencial para el diagnóstico y para guiar el tratamiento

Tratamiento

El tratamiento depende del diagnóstico principal y su gravedad:

  • Medidas conservadoras: estiramientos, plantillas ortopédicas, hielo, modificación de actividades y AINE
  • Ondas de choque extracorpóreas: muy eficaces para la fascitis plantar crónica, especialmente con espolones calcificados
  • Infiltración de PRP: inyección ecoguiada para estimular la curación de la fascia
  • Infiltración de corticoesteroides: para brotes inflamatorios agudos, bajo guía ecográfica para una precisión óptima
  • Cirugía: reservada para casos graves refractarios a todos los demás tratamientos tras 12 a 18 meses

Preguntas frecuentes

¿Es el espolón calcáneo la causa de mi dolor de talón?

No necesariamente. El espolón calcáneo está presente en el 30 % de las personas asintomáticas. El dolor generalmente proviene de la inflamación de la fascia plantar (fascitis) más que del espolón en sí. La ecografía permite diferenciarlos.

¿Hay que extirpar el espolón calcáneo quirúrgicamente?

La cirugía de extirpación del espolón es muy rara y se reserva para casos en los que todos los tratamientos conservadores e intervencionistas han fracasado durante más de 12 a 18 meses. Las ondas de choque y el PRP ofrecen alternativas muy eficaces que evitan la cirugía en la gran mayoría de los casos.

¿Cuál es la diferencia entre ondas de choque radiales y focales para el talón?

Las ondas de choque radiales son menos potentes y cubren una superficie más amplia, adecuadas para tejidos superficiales. Las ondas de choque focales son más precisas y penetrantes, ideales para apuntar a la inserción de la fascia plantar y fragmentar espolones calcáneos. La elección depende de la patología y la respuesta al tratamiento.

¿Son realmente útiles las plantillas ortopédicas?

Sí, las ortesis plantares a medida con buen soporte del arco y una talonera amortiguadora reducen la tensión sobre la fascia plantar y el dolor de talón. Son particularmente útiles en personas con pies planos o hiperpronación.

¿Por qué mi dolor de talón es peor por la mañana?

Es el signo clásico de la fascitis plantar. Durante la noche, la fascia plantar se acorta y se contrae. Al dar el primer paso matinal, el estiramiento brusco de este tejido fibroso inflamado provoca un dolor intenso. Tras unos minutos de caminata, la fascia se afloja y el dolor disminuye.