Tendinitis de Aquiles: Tratamientos Conservadores, Infiltraciones y PRP
Publicado el 21/5/2026
Tendinopatía de Aquiles: del diagnóstico al tratamiento personalizado
La tendinitis de Aquiles (o tendinopatía aquiliana) es una patología frecuente, especialmente en corredores y deportistas que practican deportes de salto. El tendón de Aquiles, el más fuerte del cuerpo humano, soporta fuerzas equivalentes a 6 a 8 veces el peso corporal durante la carrera. Su intensa solicitud lo hace vulnerable a lesiones por sobreuso.
Las dos formas de tendinopatía aquiliana
Tendinopatía no insercional (porción media): afecta la parte media del tendón, de 2 a 6 cm de su inserción calcánea. Más frecuente en corredores. Relacionada con degeneración del cuerpo tendinoso.
Tendinopatía insercional: afecta la inserción del tendón en el calcáneo. Puede asociarse con bursitis retrocalcánea. Más frecuente en personas menos activas y relacionada con factores biomecánicos.
Síntomas
- Dolor a la palpación del tendón de Aquiles
- Rigidez matinal del tendón
- Dolor al inicio de la actividad que se atenúa y luego reaparece tras el esfuerzo
- Engrosamiento palpable del tendón (nódulo degenerativo)
- Dificultad para ponerse de puntillas (signo de debilidad tendinosa)
Tratamiento conservador (primera línea)
- Ejercicios excéntricos: el tratamiento de referencia. El protocolo de Alfredson (ejercicios excéntricos diarios de gemelo) muestra tasas de éxito del 60 al 80 % a las 12 semanas.
- Reposo relativo: adaptación de actividades sin parar por completo
- Hielo: después de las actividades, 15 minutos de aplicación local
- Calzado adecuado: evitar zapatos planos, un pequeño tacón para aliviar el tendón
- Fisioterapia: masajes, estiramientos y reeducación neuromuscular completan el programa de rehabilitación
Tratamientos avanzados
Cuando el tratamiento conservador es insuficiente tras 3 a 6 meses, existen varias opciones avanzadas:
- PRP (Plasma Rico en Plaquetas): inyección ecoguiada de factores de crecimiento para estimular la cicatrización tendinosa. Estudios recientes muestran eficacia significativa en tendinopatía aquílea crónica.
- Ondas de choque extracorpóreas: eficaces tanto para la tendinopatía insercional como no insercional, especialmente cuando hay calcificaciones.
- Fenestración ecoguiada: múltiples punciones con aguja para estimular la curación en la zona degenerativa.
- Cirugía: reservada para casos refractarios a todos los tratamientos conservadores e intervencionistas tras 6 a 12 meses.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre tendinitis y tendinopatía de Aquiles?
Una tendinitis es una inflamación aguda del tendón, mientras que una tendinopatía es un proceso degenerativo crónico sin inflamación significativa. La mayoría de las «tendinitis de Aquiles» son en realidad tendinopatías, lo que explica por qué los antiinflamatorios suelen ser poco eficaces a largo plazo.
¿Son realmente eficaces los ejercicios excéntricos para la tendinitis de Aquiles?
Sí, son los ejercicios más eficaces. Estudios aleatorizados muestran una tasa de éxito del 60 al 80 % tras 12 semanas de protocolo excéntrico diario. El ejercicio clave consiste en bajar lentamente el talón con carga desde la punta de los pies.
¿Es eficaz el PRP para el tendón de Aquiles?
Sí, estudios recientes muestran que el PRP ecoguiado es significativamente más eficaz que el placebo para las tendinopatías aquíleas crónicas. La eficacia es máxima cuando la inyección se realiza con precisión en la zona degenerativa, de ahí la importancia de la guía ecográfica.
¿Se puede correr con tendinitis de Aquiles?
No, correr no está recomendado en fase aguda. Tras el tratamiento, la reanudación es gradual (marcha rápida, carrera ligera en terreno llano, luego intervalos). El retorno a la carrera normal suele tomar de 4 a 12 semanas según la severidad inicial.
¿Cuáles son los signos de una rotura del tendón de Aquiles?
Una rotura se manifiesta con dolor súbito e intenso (sensación de patada o desgarro), imposibilidad de ponerse de puntillas, una depresión palpable a nivel de la rotura y un signo de Thompson positivo (ausencia de flexión plantar al comprimir la pantorrilla). Es una urgencia médica.